sábado, 4 de noviembre de 2017

Tarea para el punto extra

Realizado por Gabriel Sánchez Heredia y Sergio Herrera Barbancho 2ºBachillerato C

Vídeo de presentación
 

Primer vídeo
 

Segundo vídeo 

martes, 24 de octubre de 2017

Tarea de lectura ``El árbol de la ciencia´´

Realizado por Adrián De Las Heras y Sergio Herrera 2°Bachillerato C

Para la realización de esta tarea vamos a realizar la primera parte que consiste en reflexionar sobre los dos principales personajes como son Andrés Hurtado y su tío Iturrioz mediante citas textuales de la novela de Pío Baroja.

Andrés Hurtado

- Eres un verdadero católico- le decía Andrés-; te has fabricado el más cómodo de los mundos.
A pesar de las dificultades en la adolescencia de Andrés se le sumó una en especial. La madre, navarra, había inculcado a Andrés la religión, pero, con el paso del tiempo, esta había ido perdiendo importancia en su vida. Sus dos hermanos mayores habían estudiado el bachillerato en un colegio, pero a Andrés le metieron en un instituto por suponer un gasto excesivo. Tras esto, Andrés se sentía abandonado, y la soledad modeló su carácter reconcentrado y triste.

Algunas veces, Andrés trató de convencer a la planchadora de que el dinero de la gente rica procedía del trabajo y del sudor de pobres miserables que labraban el campo en las dehesas y en los cortijos. Andrés afirmaba que tal estado de injusticia podía cambiar; pero esto para la señora Venancia era una fantasía.
Andrés Hurtado era una persona progresista que no se parecía en nada a su padre Don Pedro. Don Pedro tenía ideas conservadoras que contrastaba con la de su hijo. Desde ahí se produce gran parte del distanciamiento de Andrés con su familia a pesar de la muerte de su madre, que supuso un cambio en la mentalidad de Andrés y en una etapa de su vida en la que no tenía marcado un rumbo claro.

Andrés comenzó a ir con frecuencia a la casa, sólo para oír a Lulú. Era, sin duda, una mujer inteligente, cerebral, como la mayoría de las muchachas que viven trabajando en las grandes ciudades, con una aspiración mayor por ver, por enterarse, por distinguirse, que por sentir placeres sensuales. A Hurtado le sorprendía, pero no le producía la más ligera idea de hacerle el amor. Hubiera sido imposible para él pensar que pudiera llegar a tener con Lulú más que una cordial amistad
Por mucho más que su amigo Julio Aracil intentó convencer a Andrés para animarle a conocer a Lulú no pudo conseguir ese flechazo. Como comenta el narrador a Andrés le entusiasmaba su personalidad y la manera de afrontar la vida que tenía su madre Leonor tras quedarse viuda. No se imaginaba mirando a Lulú con ojos vidriosos llenos de amor y sentimientos. Es un ideal amoroso que tenía Andrés. Pero conforme va pasando la obra va descubriendo su amor por ella y lo comenta con su tío Iturrioz en uno de sus numerosos diálogos.



Iturrioz

Al principio de conocerle —Andrés no le trató a su tío hasta los catorce o quince años— Iturrioz le pareció un hombre seco y egoísta, que lo tomaba todo con indiferencia; luego, sin saber a punto fijo hasta dónde llegaba su egoísmo y su sequedad, encontró que era una de las pocas personas con quien se podía conversar acerca de puntos trascendentales
Iturrioz, el tío de Andrés, podemos considerarlo su antagonista ideológico. La mayor parte de sus encuentros suponen discusiones éticas y debates filosóficos en los que su tío contrapone la visión del mundo del protagonista. Al principio Andrés le tiene antipatía, le consideraba un ser seco y egoísta .Al final, encuentra en él a la persona ideal con la que compartir opinión sobre temas trascendentales.

—La consecuencia, a la que yo iba era ésta, que ante la vida no hay más que dos soluciones prácticas para el hombre sereno, o la abstención y la contemplación indiferente de todo, o la acción limitándose a un círculo pequeño. Es decir, que se puede tener el quijotismo contra una anomalía; pero tenerlo contra una regla general, es absurdo.
Iturrioz no cree en las revoluciones, manifestaciones o protestas. Considera que un hombre que se considere sereno no debe hacer más que contemplar lo que sucede a su alrededor sin apenas alterarse, o como mucho una acción limitada siempre que la anomalía suceda dentro de unos ámbitos de menor importancia.

—¿De manera que usted cree que vamos a la derrota?
—No a la derrota, a una cacería. Si alguno de nuestros barcos puede salvarse será una gran cosa.
Iturrioz anuncia la derrota de la escuadra española en la Guerra de Cuba días antes de que esta sucediera. No solo piensa que los periódico maquillan la realidad, sino que intentan cambiarla de forma radical ilusionando a un pueblo que cree en la victoria, ya que los periódicos auguraban una victoria plácida. Iturrioz argumenta su respuesta haciendo alusión a la diferencia de nivel de las flotas cubanas y la españolas, siendo las cubanas superiores en cantidad y calidad.

—Todo eso está bien —murmuró Andrés—; pero no resuelve mi problema. ¿Qué le digo yo a ese hombre? —Yo le diría: Cásese usted si quiere, pero no tenga usted hijos. Esterilice usted su matrimonio.
Según Iturrioz, la naturaleza de la descendencia es proporcional al nivel económico, social y moral de sus progenitores. Va más allá, considerando la posibilidad de engendrar a un hijo que no sea de provecho como un crimen. Según su filosofía, los progenitores de hijos enfermizos, sifilíticos, neurasténicos deberían ser considerados como criminales. Sin embargo, no tendrían ningún inconvenientes los progenitores que engendren hijos sanos a quienes se les da un hogar, protección, educación y cuidados.

Para la segunda parte, después de haber reconocido varios rasgos de los dos personajes vamos a crear una conversación abordando un tema actual. (Cataluña)


En un viaje de Andrés con su tío Iturrioz a la ciudad condal de Barcelona, iban paseando por La Rambla. Ahí fue entonces cuando salió el tema que lleva varios meses sonando en la cabeza de los españoles, la independencia de Cataluña.

Andrés: Viendo las señeras colgadas en esta avenida principal, nunca había tratado contigo este tema tan delicado. También será por la falta de tiempo. Cada vez que nos veíamos solo sabíamos comentar los numerosos temas filosóficos que nos daba la vida.

Iturrioz: Es cierto sobrino. Pero viendo las noticias relacionadas con este tema estaba deseando saber tu opinión.

Andrés: Desde el siglo XVIII con la llegada de la ilustración proveniente de Francia y el reinado de Carlos III como modelo de rey ilustrado dió un avance a nivel progresista, aunque no equivale a democracia. Pero la población poco a poco se va racionalizando y tiene que ir progresando. Ni en el peor de los casos se puede quedar estancada.

Iturrioz: Desde que los primeros filósofos empezaron a creer que la invención de la tierra no fue por la obra de Dios, poco a poco la población ha ido creciendo mentalmente, aunque al principio estas ideas no calaron del todo. Tenemos que remontarnos a los problemas que tuvo la corona de Aragón y el Tratado de Utrech que firmó Felipe V que abolió los fueros por apoyar a Carlos de Austria, su rival en la Guerra de Sucesión Española.

Andrés:¡Cierto! Pues de ser así, ¿por qué no les dejamos que se marchen? Es cierto que es ilegal porque la Constitución Española no lo recoge así. No podemos quitar la libertad de los ciudadanos de esa zona. No estamos tampoco en una dictadura como en el siglo pasado. No cortan la cabeza por tener pensamientos distintos al resto. Si ellos quieren verdaderamente proclamar una república independiente que lo hagan. Están en todo su derecho y estamos en el siglo XXI. No veo motivo aparente para que no se cumpla el deseo de la mayoría, que es precisamente lo que defiende la democracia.

Iturrioz: Paciencia. Justo lo que falta en este país lleno de ineptos incompetentes que no han decidido actuar hasta que se han visto con la soga al cuello. Si bien es cierto que vivimos en una democracia, en la que la libertad de expresión prima por encima de todo. No, de todo no. Por encima de todo está la Constitución Española, ese tratado firmado el 31 de octubre de 1978. Ese tratado que tras tantos años de quejas, de manifestaciones y de sufrimientos, quieren saltarse de buenas a primeras, y esto, mi querido Andrés, no funciona así. Aunque estoy de acuerdo contigo en que la Constitución está obsoleta y que necesita una reforma urgente que le de a España un aire moderno y revitalizado.
Andrés: ¿Cómo puedes pedir paciencia, cuando la situación ha llegado a un momento crítico en el que la violencia está por encima del diálogo? No podemos esperar ni un segundo más. Creo que ya queda demostrado la falta de aptitud de las personas que nos gobiernan. Savia nueva. Savia que nutra el diálogo, los tratados y la diplomacia. Savia que no conozca la violencia como método ni como solución. O quizás la aplicación del artículo 155 sólo traiga mayores problemas a todos los españoles, en lugar de cortar el problema de raíz tal y como se piensa...

domingo, 22 de octubre de 2017

Comentario de texto ``El árbol de la ciencia´´

Tú quieres una síntesis que complete la cosmología y la biología; una explicación del Universo físico y moral. ¿No es eso? —Sí. —¿Y en dónde has ido a buscar esa síntesis? —Pues en Kant, y en Schopenhauer sobre todo. —Mal camino —repuso Iturrioz—; lee a los ingleses; la ciencia en ellos va envuelta en sentido práctico. No leas esos metafísicos alemanes; su filosofía es como un alcohol que emborracha y no alimenta. ¿Conoces el “Leviathan” de Hobbes? Yo te lo prestaré si quieres. —No; ¿para qué? Después de leer a Kant y a Schopenhauer, esos filósofos franceses e ingleses dan la impresión de carros pesados, que marchan chirriando y levantando polvo. —Sí, quizá sean menos ágiles de pensamiento que los alemanes; pero en cambio no te alejan de la vida. —¿Y qué? —replicó Andrés—. Uno tiene la angustia, la desesperación de no saber qué hacer con la vida, de no tener un plan, de encontrarse perdido, sin brújula, sin luz a donde dirigirse. ¿Qué se hace con la vida? ¿Qué dirección se le da? Si la vida fuera tan fuerte que le arrastrara a uno, el pensar sería una maravilla, algo como para el caminante detenerse y sentarse a la sombra de un árbol, algo como penetrar en un oasis de paz; pero la vida es estúpida, sin emociones, sin accidentes, al menos aquí, y creo que en todas partes, y el pensamiento se llena de terrores como compensación a la esterilidad emocional de la existencia.

PÍO BAROJA. El árbol de la ciencia

1.- ORGANIZACIÓN DE LAS IDEAS DEL TEXTO
El texto es un fragmento de la conversación entre Andrés Hurtado e Iturrioz que constituye la cuarta parte de la novela El árbol de la ciencia. Recoge la diferencia entre los filósofos ingleses y franceses, preferidos por Iturrioz, y los alemanes, aparentemente más cercanos a la visión de la existencia de Hurtado. 

La primera parte del diálogo presenta ya esa  diferencia entre ambos estilos de filosofía: el pensamiento de los filósofos ingleses y franceses tiene un sentido práctico, y aunque Iturrioz admite que “quizá sean menos ágiles de pensamiento que los alemanes”, recomienda su lectura a Andrés: “¿Conoces el Leviathan de Hobbes? Yo te lo prestaré si quieres”. Hurtado, sin embargo, prefiere a los filósofos alemanes, más cercanos a su idea de ciencia y conocimiento: “Después de leer a
Kant y Schopenhauer, esos filósofos franceses e ingleses dan la impresión de carros pesados…” 

La segunda parte del diálogo la ocupa una extensa intervención de Andrés, en la que expone su visión de la existencia:
• La falta de sentido de la existencia humana, que conduce a la angustia y la desesperación. 
• La imposibilidad de conjugar vida y pensamiento. 
• La estupidez y esterilidad son las características de la vida. 

El texto presenta una estructura dialogada, definida por la alternancia de puntos de vista y la reducción de la función del narrador a mínimas referencias a las voces de los interlocutores a través de la utilización de verbos “dicendi”: repuso, replicó. 

2.- TEMA DEL TEXTO
La visión desencanta de Andrés Hurtado.

3.- RESUMEN DEL TEXTO
Hurtado e Iturrioz conversan acerca de sus preferencias filosóficas: mientras el segundo defiende el vitalismo de los filósofos ingleses y franceses, Andrés se inclina por la agilidad de pensamiento y la valoración de la ciencia y la verdad de los alemanes. Utiliza este debata para argumentar su negativa visión de la vida y su defensa del conocimiento como única actitud vital posible.  

4.- COMENTARIO CRÍTICO
El texto pertenece a la parte IV, “Inquisiciones”, de El árbol de la ciencia. Esta novela es una de las más representativas de su autor, Pío Baroja. Baroja es el novelista por excelencia del grupo noventaiochista. Sus novelas son una mezcla entre el pesimismo existencia más radical y el vitalismo individualista de algunos de sus personajes. En sus novelas desarrolla generalmente un esquema de aprendizaje vital de los protagonistas. Su producción es muy extensa, repartida en trilogías. Se le ubica dentro de la Generación del 98, grupo literario que surge en España en el cambio de siglo, caracterizado por sus preocupaciones políticas (el tema de España) y existenciales, a tono con la crisis de fin de siglo, así como por la superación, en la novela, de la estética realista.

El árbol de la ciencia narra la vida de su protagonista, Andrés Hurtado, desde que comienza a estudiar Medicina hasta su suicidio tras la muerte de su mujer y  su hijo. Se estructura en siete partes, a la cuarta de las cuales pertenece el texto. Las tres primeras recogen los años de aprendizaje de Andrés, hasta la muerte de su hermano. Tras la pausa digresiva de la cuarta parte, las tres últimas narran sus experiencias como médico en el campo y la ciudad, su matrimonio con Lulú y las muertes de ésta, su hijo y el propio Hurtado.

La novela desarrolla un doble tema, unidos en la trayectoria vital del personaje. Por una parte, es una novela social; por otra, una novela existencial. Ambas típicamente noventaiochistas.

La dimensión social se fundamenta en la descripción de la realidad española de la época, que Baroja hace desde una perspectiva absolutamente crítica: pobreza cultural, atraso científico (, desigualdad social, inmovilismo y egoísmo del mundo rural, miseria y despreocupación en la ciudad… El sentido existencial es el fundamental en la novela. El protagonista tiene una visión absolutamente pesimista y desencantada de la vida, no sólo de la suya propia, sino de la existencia humana en general. Este pesimismo nace de sus propios conflictos interiores y de su experiencia de la realidad. No encuentra  en la vida ningún sentido o explicación.

Precisamente el texto se centra en esta dimensión existencial de la novela. Predomina en él la exposición por parte de Andrés de su negativa concepción de la existencia, resultado de su falta de sentido: “la vida es estúpida”, afirma. Como consecuencia, no existe para él un plan director, un propósito que oriente su vida en una determinada dirección: “¿Qué se hace con la vida? ¿Qué dirección se le da?” Todo ello conduce inevitablemente a la angustia, la desesperación de no saber qué hacer con la vida. Esta actitud del protagonista se extiende no sólo a su propia existencia, sino que es aplicable a la existencia humana en general, como él mismo intuye cuando dice que la vida es estúpida “creo que en todas partes”. 

Cuestionarse por el sentido de la existencia es una de las reflexiones fundamentales que el ser humano se ha planteado a lo largo de la historia. Podría decirse, en cierto modo, que es un atributo específicamente humano, un rasgo diferenciador de otros seres. Los animales existen, en un sentido literal del término, pero para el hombre es necesaria la explicación de su propia existencia, tal vez por nuestra conciencia de la mortalidad, que nos empuja a dotar de trascendencia a lo que sería, sin ella, una mera existencia temporal, un simple tránsito por la vida entre dos eternidades. 
 
El texto muestra a la filosofía como el complemento a la ciencia en esa búsqueda del sentido de la existencia: aparece como el tercer componente, junto a la biología y la cosmología, de la síntesis que proporcione al hombre una explicación “del Universo físico y moral”. No obstante, al hombre ha recurrido a otros caminos de explicación de la realidad o de búsqueda de sentido.
 
Se trata de un texto muy representativo de la obra a la que pertenece, en el que aparece uno de los temas fundamentales de la novela. La evolución del personaje irá acorde, progresivamente, a esta visión pesimista de la existencia, y los acontecimientos de su vida no irán sino dándole la razón hasta conducirlo al suicidio.

  

lunes, 25 de septiembre de 2017

Celebración

1.- Organización de las ideas
El esto se organizada en 4 párrafos de extensión variables donde se puede observar que los dos primeros párrafos son de una extensión más amplia que los últimos dos. En cuanto a la estructura interna el texto se divide en varias partes en función de las ideas. La primera parte es la introdución que ocupa desde el inicio hasta la 3 línea. El autor parte de la noticia  de la filtración de las conversaciones de Whatsapp y lo enlaza con el anonimato que padece la persona que hizo públicas esas imágenes. Manuel Jabois reitera la diferencia que existe entre actuar con tus nombres y apellidos al hacerlo detrás de una pantalla o de una identidad falsa. 

A partir de ahí el autor se apoya en ejemplos para reforzar sus argumentos. Las fuentes afirman que no había una situación normal en la clase por culpa de este niño. Por eso se llega al racismo y la exclusión social.  Manuel recoge que los la educación debe ser la misma para todos sin que haya una criba de quien puede pertenecer a una clase o no. Esto desencada al cuidado extremo que tienen algunos padres sobres sus hijos que llega a una adolescencia donde supone un gran cambio en sus vidas. Otra de las fuentes confirma que el niño que fue cambiado de clase arrojaba elementos a otros alumnos cosa que causó impactó al director del centro docente. No cabe cualquier duda que la lógica sería justo al revés. 

Varios son ya los argumentos apoyados con ejemplos que el autor recopila en este texto, donde hace saber que en la escuela es el lugar en el cual muchos alumnos que adoptan el nombre de diferentes se hacen saber sobre la sensación de dureza que puede adoptar la vida. Por último está la tesis, por lo tanto, el texto tiene una estructura inductivda. El autor defiende la tesis, la integraciñon es cara a las edades infantiles que conforme pasa el tiempo se va abaratando, sin embargo, permanece la miseria humana.

2.- Tema 
Crítica a la incapacidad humana para aceptar al indiferente,

3.- Resumen
En las últimas semanas se han hecho públicas una serie de imágenes mostrando la celebración de los padres de una clase escolar frente a la decisión del equipo directivo de cambiar a un niño con problemas de síndrome de Asperger. Estas publicaciones fueron llevadas a cabo por una integrante del grupo de una red de mensajería la cual se oculta bajo un anonimato. Varias expresiones desencadenan en el racismo y la falta de integración que sufren los niños en su etapa de la infancia. Muchos padres intenta sobreproteger a sus niños en toda esta etapa. En cambio, un representante del centro quedaba impactada frente algunos comentarios y ella se situaba en la otra orilla. En definitiva, la escuela es un jardín donde brotan las semillas donde hay veces que los campañeros se encargan de que empeoren.

4.- Comentario crítico
Este artículo ha sido publicado por Manuel Jabois el 16 de septiembre de 2017 en el diario español l País. Tiene un carácter expositivo argumentativo, donde el autor aparte de informar a los lectores sobre el hecho, también expone sus argumentos tratandose de un artículo de opinión de género periodístico. Es un tema bastante actual, pocos telediarios y diarios se han hecho eco de esta noticia y está levantando muchas polémicas en redes sociales. El autor utiliza argumentos apoyadas en unos ejemplos textuales que dan rigor y peso a lo que está recogiendo en el artículo.

Este hecho ha provocado bastante revuelo en la redes sociales, pero hay alguno que no me termina de cuadrar. En el artículo dice una representante legal que no es lo normal la eufórica reacción de los padres desencadenada por la decisión de cambiar al niño de clase. Con esa declaración parece situarse en el otro lado y a favor del chico que sufre problemas. Si es así, ¿por qué el centro no ha tomado otra medida? ¿Se ha dejado influir por la presión de 35 padres respecto a 1? Puede que la mayoría haya hecho tumbar a la minoría, pero estamos reduciendo el derecho fundamental como es la eduación. Es ahí, cuando el equipo docente debe poner toda la carne en el asador para fomentar la integración social es las escueles y evitar que haya casos de raciscmo y la discriminación. Pero este solo no es un hecho de inmadurez que recoje un niño a una temprana edad, es también la inmadurez de unos padres que no son capaces de comprender la situación. Recuerdo de un tema que se daba en eduación para la ciudadanía haya por el sexto año de primaria, donde nos hacía pensar y reflexionar sobre ponerse en la piel de otra persona. Y que este elemento no sea posesión de muchos de aquellos padres da que pensar sobre la sociedad que nos rodea. A nadie se le puede desear lo peor, pero desencadenar esa euforia esta dentro de personas con poco corazón.
 

jueves, 18 de mayo de 2017

Comparar poemas

En esta entrada vamos a analizar la evolución de la lírica del Siglo de Oro, mediante la comparación de dos poemas que nos servirán como ejemplo de las características del Renacimiento y del Barroco. Estos poemas son llamados 'En tanto que de rosa y azucena', de Garcilaso de la Vega, y 'Mientras por competir con tu cabello' de Góngora.

Resultado de imagen de en tanto que rosa y azucena  

Resultado de imagen de mientras por competir por tu cabello 

 

Aquí tenemos ambos poemas: hablan del mismo tema, sin embargo, representan estilos diferentes, que demuestran la evolución de la Literatura española en su periodo de máximo esplendor. Hablamos de dos sonetos que (utilizando, lógicamente, un tono formal y serio), como decía, representan el mismo tópico y vienen a decirnos más o menos lo mismo: una referencia a ese 'carpe diem' tan famoso en la actualidad, primero introducido por Horacio, y que fue uno de los tópicos más importantes durante esta época; también encontramos trazos del 'tempus fugit', que igualmente gozó de bastante importancia. Esto es, en ambos se hace referencia al paso fugaz del tiempo y a cómo hemos de disfrutar de la juventud y el momento actual; sin embargo, el enfoque y el final de los poemas son ligeramente diferentes, lo que nos da pie a comenzar diferenciando a ambos. En el primer poema de Garcilaso, en su último verso vemos cómo nos habla de que la rosa 'marchitará' (es decir, que, como es lógico, nuestro cuerpo y rasgos físicos degenerarán); sin embargo, Góngora hace una referencia directa a la nada, es decir, a la muerte. Además, la repetición de la palabra 'mientras' añade un grado más a su preocupación por el paso del tiempo: estas dos diferencias son ya una prueba del marcado pesimismo barroco, una de las características de esta época y que cambiará en cierto modo las inquietudes que los poemas expresarán en papel.
No sólo los temas difieren un poco de una época a otra; la principal característica que cambia es el vocabulario y su complejidad. A pesar de que ambos poemas comparten un carácter culto, el de Garcilaso opta por la mayor presencia de sustantivos, mientras que Góngora carga su texto con una pléyade de adjetivos que contribuyen a la principal diferencia entre ambas épocas: esa complejidad. Siguiendo las 'leyes' del culteranismo, el estilo de Góngora, el vocabulario pasa a ser de enorme complejidad y la sintaxis larga y complicada; Góngora pretende crear obras de arte con sus poemas, y es ahí donde entran en acción los adjetivos, para embellecer y cargar el texto. Esto, evidentemente, hace que amplíe la dificultad de comprensión del texto, pero, como decimos, no se busca eso, y se buscan más los límites que en el Renacimiento.
En cuanto a la presencia de recursos literarios, claramente las obras barrocas tendrán una mayor carga para embellecer y complicar el poema. En el poema de Garcilaso apreciamos varios: hipérbaton (marchitará la rosa el viento helado), anáfora (en tanto, al inicio de las dos primeras estrofas), y algunas metáforas que comentaremos más abajo. Eso sí, vemos como el soneto de Góngora está repleto de recursos: desde aliteraciones (cuello, cabello), hasta anáforas (mientras, también), gradación (en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada) o hipérbaton (oro bruñido el sol relumbra en vano).
Sin embargo, encuentro similitudes en cuanto al uso de las metáforas: de hecho, en ambos poemas hay una referida a las canas, aunque con significado distinto (cubra de nieve, en Garcilaso; plata, en Góngora). Igualmente, en ambas se designa con la palabra oro el cabello de la mujer (como vemos, el tema de los sonetos es similar). Garcilaso tiene algunas geniales metáforas más, tales como el dulce fruto para designar al amor, o la hermosa cumbre para hablar de la cabeza de la dama. En esta línea, me gustaría recalcar la sutileza del autor con alguna de estas metáforas, lo cual en mi opinión lo encumbran a un alto nivel y dan buena prueba de la calidad de la Literatura española durante el Siglo de Oro (en este caso, me ha llamado la atención el tratamiento de las canas que realiza; nunca se me habría ocurrido una manera tan sutil de hablar de ellas). Por su parte, Góngora (que también cuenta con bastantes metáforas, como es lógico: el clavel, que se corresponde con los labios, por ejemplo) creo que trata de transmitir otro tipo de sentimientos: ese agobio, a través del pesimismo, porque aprovechemos el día de hoy y no malgastemos nuestro tiempo, porque sino la muerte llega y no perdona a nadie. Así pues, su último verso desde luego transmite esa sensación de vacío y de inquietud a la que normalmente asociamos la muerte.
Son, qué duda cabe, dos poemas de una calidad brutal y perfectos ejemplos de la gran salud que nuestra Literatura gozó antaño. Cada uno en su estilo: más sutil y calmado, otro mucho más vehemente en sus descripciones e 'inquietante', pero creo que ambos cumplen con su propósito de hacer que el autor se preocupe por cómo ha de disfrutar el día de hoy: 'carpe diem', 'tempus fugit'. Ahora está en tu mano hacer caso a Garcilaso y Góngora (cada uno en su estilo)... o no.